Instituto Nacional de Salud del Niño
El 4 de junio, tuvimos nuestra segunda salida de CAS. En ella, estábamos un poco mas organizados, pero logramos hacer una pequeña actuación con disfraces y aprovechando el disfraz del lobo que nos dieron. Hicimos un intento de los tres chanchitos, al principio, los niños no entendían mucho lo que hacíamos, así que poco a poco le dimos un enfoque mas cómico y salimos de lo que planeamos, terminamos bailando y demás.
Esto me hizo reflexionar sobre dos cosas:
-Todos pueden sacar “su niño interior”, en lo personal considero que mi imaginación nunca fue muy extensa o grande, pero cuando, a veces, veo a esos niños, veo que aunque tienen sus problemas aun intentan hacer algo para estar felices, no siento mas que una especie de deber con ellos, un deber que me dice que debo ayudarlos. Que debo dejar fluir mi imaginación como lo hicimos en esa salida de CAS.
-Lo segundo es que los niños no necesitan mucho para estar felices y mostrar una sonrisa sincera. Para ser honesto, ni siquiera nosotros sabíamos que estábamos haciendo, pero aun así, cuando vi la cara de los niños y padres que se reunieron a los costados, estaban felices, los niños riendo ante nuestra ridícula actuación y movimientos. Esos niños están todo el día en el hospital, me di cuenta que esa simple sonrisa que es tan fácil de sacarles, puede que para nosotros no sea mucho, pero para ellos puede ser algo que les mejore totalmente el día y los ayude a sobre llevar sus cosas.
Me siento bien dando ayuda a estos niños, porque siento que debo ayudarlos porque ellos no tienen la culpa de nada, y si esa pequeña sonrisa puede mejorarles el día, si tengo que sacar “mi niño interior” totas las veces para hacerlo, lo hare.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.